Memoria e identidad: Arterias Urbanas invade la Chiquitania

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El colectivo ARTErias Urbanas no se detiene, eso lo ha demostrado durante los últimos dos años con el impulso de varias actividades culturales donde destaca su proyecto estrella, “El Contenedor” que revolucionó las miradas en cuanto a la toma del espacio público en Santa Cruz y ahora se expande hacia los pueblos cruceños.

“Me interesa el proyecto de fotografía y sonido porque en lo que estudio me sirve mucho para ofrecer mis productos de otra manera, difundiéndolos con estas plataformas en Redes Sociales o así, desde estas maneras, por eso me interesa también saber editar bien video”, dice Lisbeth Doffigny Vaca.

Junto a Doffigny, que es de Roboré, tiene 20 años y estudia gastronomía, se encuentran otros nueve jóvenes oriundos de la Chiquitanía como Mariela Santander, Alex Moreno, Jorge Gutierréz, Ronald Boituré, Jorge Valenzuela, Danitza Nigoevic, Isabel Taceó, Avismael Quevedo, Angelica Churupá y Yilda Castro, quienes vivieron la experiencia de viajar por cuatro pueblos con la misión de realizar una cartografía de su patrimonio inmaterial.

“Nunca participé en algo así, estoy satisfecha con el proyecto. Sería bonito ir con esto a otros pueblos, quién sabe, a otras ciudades, y hacer revivir el patrimonio. En mi pueblo hay harto por explotar, pero veo que a veces no hay mucha cultura o no la ven así a la cultura”, explica Lisbeth.

Los jóvenes recorrieron San José, Santa Ana, San Rafael y San Miguel después de un laboratorio intensivo en el que aprendieron todo lo que necesitan saber para hacer un buen trabajo audiovisual de registro, edición y montaje.

“La cartografía de los pueblos chiquitanos trata de crear un mapa de los diferentes lugares y personajes de cada pueblo con entrevistas y sonidos que son representativos. Las chicas y chicos que participaron de los talleres han demostrado mucho interés, que se ha visto reflejado en el trabajo de campo realizado en los pueblos”, señala el capacitador popular, Milton Sosa Viruez, quien es parte de ARTErias Urbanas desde sus inicios, explica que el resultado de la cartografía digital será presentado en una página web y una exhibición itinerante que inicia en San José de Chiquitos dentro del complejo misional principal en la ex Capilla Mortuoria para finalmente trasladarse a Santa Cruz donde será parte principal de “El Contenedor”.

 

Revalorizar lo nuestro

La intención es evidente, la necesidad de revalorizar lo nuestro desde la tradición oral.

“El mundo en que vivimos es tremendamente material y no se visibiliza toda la riqueza de los procesos que permiten llegar a esa materialidad, por lo cual eso influye en que se pierdan muchas cosas”, señala otro de los gestores, Oscar Soza, quien también es parte de ARTErias Urbanas.

“Por otra parte, esta tradición oral viene acompañada de un espectro sonoro que requiere de una convivencia, de compartir y de reunirse, algo que los abuelos hacían alrededor de un fuego y permitía transmitir a través de cuentos, leyendas o mitos, aprendizajes complejos que conformaban la cosmovisión particular de cada pueblo. Entonces el proyecto nace de esas inquietudes para devolverles ese valor que le da estos procesos y visibilizarlos”, añade Soza.

El colectivo, afincado en Santa Cruz, lleva años trabajando temáticas identitarias desde lo urbano usando murales, instalaciones en obras de diferentes formatos.

Como una consecuencia lógica de sus actividades, dieron vida al proyecto en la Chiquitanía buscando ampliar las dimensiones de su trabajo incrementando el intercambio de saberes y experiencia, buscando que sean más participativas, didácticas y convivenciales.

Como todos los proyectos gestionados por ARTErias Urbanas, la idea base es crear un espacio de reflexión rico que involucre a diferentes perspectivas, en esta ocasión no sólo participa el colectivo, también tienen el fundamental apoyo del Plan Misiones y la Escuela Taller de la Chiquitanía, financiados por la Embajada Suiza en Bolivia a través de SOLIDAR Suiza / AOS.

“El Plan Misiones y, por ende, el brazo operativo de formación trabaja desde una visión integral del territorio chiquitano”, explica Cinthia Giménez, coordinadora del proyecto de la Escuela Taller de la Chiquitanía.

 

EL CONTENEDOR

Transformación social

“El Contenedor” un espacio creado para “contener” a las diferentes líneas de acción que se articulan desde el colectivo ARTErias Urbanas, en el que la formación, la reflexión y la toma del espacio público ponen al arte como principal motor para la transformación social. Para los miembros de ARTErias Urbanas, es importante dar continuidad a su línea de trabajo que, en los últimos nueve años, busca tender puentes con actividades culturales que salgan del casco viejo cruceño (centro de la ciudad de Santa Cruz)  además de crear espacios de inclusión para jóvenes y adolescentes.

 

De esta manera, “El Contenedor” tiene planeado moverse de lugar cada semestre con una estación en diferentes espacios públicos y urbanos cruceños.

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Parte de los participantes del proyecto que se desarrolla en la Chiquitania.

AGENCIAS

EN BUSCA DE APOYO

En la actualidad, el Colectivo ARTErias Urbanas tiene un gran reto: el tema legal para poder seguir consiguiendo fondos.

“Nos hace atravesar una zona sensible en el colectivo, una personalidad jurídica deviene en un orden jerárquico establecido y eso pone en duda la horizontalidad que hemos mantenido como colectivo durante nuestros nueve años de existencia”, dice Soza.

Fuente:

http://www.lostiempos.com/doble-click/cultura/20180930/memoria-e-identidad-arterias-urbanas-invade-chiquitania